| El manejo nocturno |
La iluminación
propuesta por los faros genera una limitación a la
visibilidad de un conductor, modificando sustancialmente
la percepción que tiene de su entorno y de las velocidades
de los rodados que comparten la ruta.
Para graficar esto,
planteamos que si un conductor circula de noche con las luces
bajas del vehículo encendidas
por una ruta que no cuenta con iluminación artificial,
en condiciones normales podrá ver obstáculos
oscuros (peatón, ciclista, animal suelto, etc.) recién
cuando éstos se encuentren a 35 metros del frente
del rodado. Si ese conductor circula a 80 Km/h, y de golpe
se interpusiera un animal oscuro, en el caso que reaccione
rápidamente apretando en forma brusca los frenos,
la distancia recorrida por el vehículo desde que se
percibe el peligro hasta que el móvil se detiene es
de aproximadamente 55 metros (asfalto seco y vehículo
en buenas condiciones). Es decir, el impacto resultaría
inevitable a pesar de que el conductor estuviera atento a
la conducción. En este caso, para que el conductor
pueda ver el obstáculo en la oscuridad, reaccione
y detenga su vehículo antes de impactarlo, debería
haber circulado a 60 Km/h, velocidad a la que no se conduce
frecuentemente en las rutas de nuestro país.
Debemos
tener presente las limitaciones y los riesgos adicionales
del manejo nocturno para la seguridad del automovilista. Siempre
es oportuno recordar que el ojo humano necesita ocho segundos
de tiempo para recuperarse plenamente de un encandilamiento,
y que durante los primeros tres segundos la ceguera es total.
En CESVI ARGENTINA aconsejamos frente a un encandilamiento,desviar
la vista hacia la banquina, o buscar una línea
lateral u otro punto de referencia para mantener al automóvil
derecho a medida que disminuye la velocidad, hasta que el
peligro haya pasado.
Además, debemos recordar que es tan importante que
las ópticas delanteras se encuentren limpias y en
buen estado, como contar con buena iluminación en
los focos traseros. Esto nos permitirá ver y ser vistos,
algo fundamental para una conducción segura.
Si puede
evitar manejar de noche, hágalo. En caso contrario
recuerde las limitaciones. |
| Distancia de seguimiento
prudente |
En los accidentes
denominados "en cadena" (cuando colisionan más de
dos vehículos que circulan en la misma dirección)
las investigaciones de CESVI ARGENTINA demuestran que en
muchos casos los siniestros no se generan por excesivas velocidades,
sino debido a que los rodados se encontraban transitando
a corta distancia uno del otro, no permitiéndole a
sus conductores tener el tiempo necesario para frenar y evitar
impactar al vehículo que lo precedía.
Sabemos que en todo proceso de frenado intervienen dos factores: el tiempo
de reacción del conductor y el tiempo de frenado del vehículo.
El tiempo de reacción es el tiempo que transcurre
entre que el conductor percibe el peligro y traslada su pie del pedal de
aceleración al pedal de freno. Este tiempo será más
prolongado que el normal (aproximadamente un segundo) en función
de diferentes causas como un insuficiente descanso, la distracción
por la utilización de celulares, el consumo de alcohol, drogas y
otros.
El otro factor es propiamente la distancia que se necesita para
detener un vehículo una vez que se comenzó a frenar.
Aquí juegan cuatro elementos fundamentales: la velocidad, el estado
de los neumáticos, de los frenos y la superficie sobre la que está circulando,
que actúan directamente sobre la mayor o menor adherencia del automóvil.
Como regla general en CESVI ARGENTINA recomendamos que los conductores
de automóviles deben tener una distancia de seguimiento con el vehículo
que lo antecede no menor a 3 segundos, para el caso de circular sobre calzada
seca y en buen estado, y ante cualquier factor desfavorable, dicha distancia
debe aumentar a 5 o más segundos.
Método de los 3 segundos, (cómo
reconocer este tiempo en la conducción):
Cuando el paragolpes trasero del vehículo
de adelante pase un punto de referencia fijo (como
una señal de tránsito, un puente, un
vehículo estacionado, etc.), comience a contar "mil
ciento uno, mil ciento dos, mil ciento tres" (ello
demanda aproximadamente 3 segundos). Cuando termina
de contar, el paragolpes delantero de su vehículo
debería estar pasando por el punto de referencia
elegido. Si pasa la marca antes de terminar de contar,
entonces usted se encuentra circulando demasiado
cerca del vehículo de adelante, lo que le
imposibilitará detener su rodado ante la detención
inesperada del vehículo que lo antecede.
Mantener una distancia de seguimiento segura nos garantizará manejar
en forma más confortable y ante una detención inesperada
del vehículo que nos precede, poder detener el nuestro sin ser embestido
por el que nos sucede. |
| La actitud del conductor defensivo |
Para ser
un conductor defensivo se deben conjugar dos tópicos
primordiales, aptitud y actitud. Las aptitudes son aquellas
que demuestra el conductor por su habilidad, precisión
en las maniobras y rápidos reflejos. Las actitudes
se relacionan con la forma de comportarse, es decir, cómo
la persona decide ser en el tránsito, identificarse
con la seguridad o con el riesgo permanente.
Hay conductores
que a pesar de tener aptitudes privilegiadas (gran habilidad
en el manejo) por el exceso de confianza subestiman el
peligro y se convierten en un automovilista riesgoso.
La técnica
del manejo defensivo se resume en tres puntos fundamentales:
Explorar los potenciales peligros que le
puede ofrecer el tránsito en los próximos
instantes, es decir, no dejarse sorprender por situaciones
que eran previsibles.
Planear cuál sería
la maniobra evasiva (frenar, cambiar de carril, etc) en
el caso que el peligro percibido se concrete.
Actuar
correctamente y a tiempo.
Si cada conductor actuara razonablemente,
no en forma instintiva como la mayoría lo hace,
el tránsito
sería más ordenado, existiría menos
impaciencia y agresión en las calles y consecuentemente
menos víctimas en accidentes de tránsito. |
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