Desde ahora, un involucrado no responsable de un choque entre autos podrá reclamar la reparación de los daños a su propia aseguradora. Esto es posible porque desde el 1º de septiembre se puso en práctica en nuestro país el sistema de Clearing Asegurador (Cleas). El mecanismo fue anunciado por las siete compañías que concentran el 33% del mercado de seguros para autos: El Comercio, HSBC La Buenos Aires, La Segunda, Mapfre, Rivadavia, San Cristóbal y Sancor Seguros. Estas integran el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi). No están incluidas, por ahora, las dos compañías más fuertes del sector -Federación Patronal y La Caja. No cualquier siniestro será cubierto por ese esquema. Tienen que haber participado sólo dos vehículos, ambos asegurados en alguna de las compañías integrantes del sistema y los daños materiales deben ser inferiores a $ 10.000. Se excluyen los siniestros con destrucciones totales y con lesiones. También están restringidas las motos (porque en general se producen lesiones), los ómnibus y los camiones de más de nueve toneladas de peso bruto total (porque suelen implicar costos mayores a ese monto). De todos modos, los responsables del Cleas no descartan que esos límites se vayan a ampliar en el futuro. Las aseguradoras destacan que en Europa el sistema comenzó con sólo dos compañías y actualmente ya abarca más del 95% del mercado en algunos países. Entre los objetivos que se persiguen, además de mejorar la atención a los clientes (que no tendrán que exponerse ante compañías de terceros), figura el de tratar por todos los medios de reparar el vehículo (en lugar de pagar una indemnización) y de hacer más ágil el proceso, de reducir los costos operativos y la incidencia del fraude.