Damnificados de accidentes ya reclaman sólo en su compañía
Consiste en la facilitación total del reclamo tras un choque. Al menos 50 mil automóviles, un tercio del parque automotor marplatense, disfrutará de ese beneficio. Pero deben darse varias condiciones para poder ser utilizado. Cerca del 30 por ciento de los vehículos asegurados en Mar del Plata poseen desde el primer día de septiembre un novedoso beneficio en caso de la desdichada circunstancia de protagonizar un accidente de tránsito. Se trata del flamante programa Cleas, que reduce el engorroso y manoseado trámite en una simple diligencia en la propia aseguradora. El nuevo sistema de gestión para reclamos por siniestros de automóviles comenzó a regir oficialmente desde el último fin de semana y beneficiará a un tercio de los asegurados en todo el país. La novedad conocida bajo el nombre de Cleas (Clearing Asegurador) incluye a siete de las más importantes compañías de seguros y tiene como mayor ventaja la facilitación total de los trámites a los damnificados de un siniestro. A tal punto simplifica el procedimiento que el asegurado no responsable del accidente será atendido y resarcido por su propia aseguradora. De todos modos, lo que parece una iniciativa revolucionaria al momento está limitada por una serie importante de condiciones. En el caso que el resto de las compañías se adhieran a Cleas el sistema podría finalmente extenderse a todo el mercado, aunque para ellos deberá pasar con éxito esta primera etapa de ensayo. Mar del Plata, una de las ciudades del país en donde la mala conducción de sus automovilistas provoca un número elevado de accidentes de tránsito, goza ya del programa Cleas. "Indudablemente se trata de una mejora al sistema que bien es sabido presenta demasiadas dificultades para el reclamante. Esto ya está instalado en Europa, por lo que se trata de un elemento ya probado y va a solucionar gran parte de los conflictos porque los automóviles van a estar reparados al final del trámite", sostuvo el productor asesor, Daniel Gómez. Las compañías que brindan este servicio son El Comercio, HSBC La Buenos Aires, La Segunda, Mapfre, Rivadavia, San Cristóbal y Sancor Seguros y se cree que beneficiará en Mar del Plata a más de 50.000 vehículos. En la proyección nacional el número alcanza 1.750.000 rodados, casi un tercio del parque automotor argentino. Facilidades y alivio Protagonizar una colisión en la vía pública no sólo requiere fortaleza para afrontar la angustiosa circunstancias del momento sino muchísimo temple para soportar el trámite de reclamo. Y el que lo sufre es el damnificado, ya que en los casos en los que está claramente probada la culpabilidad de uno de los conductores éste último sabe que no tiene posibilidades de ser indemnizado. De ese modo, el tercero o víctima es quien debe iniciar el peregrinaje por la compañía de seguros del automovilista que lo chocó y rara vez consigue un acuerdo beneficioso. Con el nuevo sistema Cleas el dueño del automóvil siniestrado que no ha tenido responsabilidad en el accidente no deberá realizar el reclamo en la compañía del vehículo que originó el siniestro. Con su puesta en marcha, se busca mejorar la atención del asegurado, disminuir los tiempos de espera de modo que en cerca de 12 días haya una resolución y, además, el asegurado que no es responsable del choque no recibe dinero sino que enviarán su coche al taller. Cleas surgió del grupo de compañías nucleadas en el Centro de Experimentación y Seguridad Vial (Cesvi) Argentina y si bien es de gran ayuda, no gestionará todos los siniestros. Solamente se limitará a los que participen sólo dos vehículos, siempre y cuando ambos estén asegurados en alguna de las compañías integrantes del sistema y que presenten daños materiales inferiores a 10 mil pesos. De momento quedan excluidas las motos, los autobuses, vehículos comerciales en general y camiones de más de nueve toneladas de peso bruto total. "El reclamo de tercero es una tarea tremendamente engorrosa y en la que muchas veces las compañías le faltan el respeto al tercero", sostiene Rodrigo Bayugar otro de los productores asesores en actividad. "Los productores muchas veces asistimos en el asesoramiento a nuestro cliente, pero luego no podemos hacer más nada ya que se trata de una gestión personal. El cliente es el que debe hacer todo, ponerse en la fila y someterse al manoseo. Hoy hay un solo sistema de reclamo de terceros que es engorroso, no hay plazos estipulados, te hacen esperar 30 días aun cuando la responsabilidad y la valoración del daño se resuelve en el primer día", agregó. El cambio al nuevo sistema actual implicará sustanciales mejoras a un mundo comercial que está plagado de especulación y maltrato. Existen casos en los que grandes compañías, con inmensas carpetas de clientes, rechazan sistemáticamente las demandas menores a los 800 ó 1.000 pesos. "Esto ocurre, es real, porque muchas compañías saben que el reclamante no va a ir a juicio. O dicen no estar de acuerdo con el presupuesto presentado ya que ellas tienen precios de reparación muy inferiores a los que puede conseguir un particular. De ese modo el particular siempre termina presentando precios que a las empresas le resultan elevados y el arreglo se hace por mucho menos del 70 por ciento del costo de la reparación. En algún punto se puede decir que el sistema es perverso. Por eso creo que este cambio es muy favorable", sostuvo Gómez. Plan piloto Aun cuando la instauración del sistema es una realidad, no deja de ser una prueba piloto y su éxito dependerá no solamente de cómo funcione sino, principalmente de que se sumen las demás aseguradoras. Por ejemplo, las dos primeras que figuran en el ranking (Federación Patronal y La Caja) no forman parte del Cleas, con lo que una gran cantidad de potenciales damnificados siguen expuestos a la demora y especulación del sistema. No sólo el hecho de que las grandes compañía estén al margen atenta contra la eficacia del Cleas. Hay un dato que revela la importancia de pequeñas aseguradoras en este intento de cambiar el paradigma del reclamo ante siniestros. Tiene que ver con aquellas que se ocupan de los vehículos categorizados como "fuera de norma". En Mar del Plata existen algunas aseguradoras que se especializan en tomar los vehículos que rechazan las grandes compañías por tratarse de automóviles de más de 20 años. De acuerdo a recientes estadísticas, un 40 por ciento de los choques tienen como involucrados a automóviles "fuera de norma". Por ello es que la presencia de estas compañías en el Cleas es clave, ya que pese a que poseen un volumen de automóviles relativamente pequeño en el total del mercado, su porcentaje e incidencia aumenta mucho entre los siniestrados. No obstante, el crecimiento del Cleas podría ser solamente una cuestión de tiempo. "Creo que el sistema se va a desarrollar rápidamente porque es un elemento importante a la hora de retener al cliente, es un servicio adicional que puede atraer a los clientes de otras compañías", señaló Gómez. Por último, Bayugar también le auguró buen futuro. "Lo veo como una prueba piloto que contiene elementos muy importantes, como la intención de acabar con la especulación. Por lo pronto, va a cambiar el trato al cliente de estas siete aseguradoras y va a ser bien recibido, ya que el tercero no deberá pasar por desgaste que significa luchar por un resarcimiento justo, sin tener que aceptar rebajas de hasta el 20 por ciento". Antes Cuando un automovilista resultaba colisionado por otro, debía hacer la denuncia en su propia compañía aseguradora. Luego el tercero o víctima debía trasladarse hasta la compañía del responsable del siniestro e iniciar el reclamo. El paso siguiente era conseguir al menos dos presupuestos de reparación y luego aguardar que el responsable realizara la denuncia en la compañía, trámite indispensable para continuar con la diligencia. El damnificado debía esperar el peritaje y la evaluación de daños y costos de reparación. Finalmente la compañía aseguradora del responsable indemnizaba con una suma en muchos casos inferior al valor real de la reparación o, directamente rechazaba el reclamo y se exponía a una posible acción judicial que el damnificado eludía por incómoda y fuera de sus tiempos. Ahora El automovilista damnificado en un choque hace la denuncia en su compañía, donde inspeccionan el vehículo y evalúan los daños. Las dos aseguradoras acuerdan y a los pocos días el automóvil es reparado. No existe la indemnización.