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Revista CRASH TEST

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  EDITORIAL 98 Revista N° 98

 
por Marcelo Aiello  
  Lo que el viento no se llevó

 


En este último mes, una situación anómala e inédita provocó la pérdida casi total de la visibilidad en nuestras rutas producto de la niebla y el humo generado por la quema de pastizales en el Delta del Paraná. A raíz de esto, se instalaron en la agenda política y social varias antinomias, discusiones y divergencias.

De un día para otro, funcionarios, periodistas y, obviamente, los
³opinólogos profesionales² que todos los argentinos llevamos dentro, nos convertimos en verdaderos especialistas sobre diferentes aspectos para analizar las causas de esta situación. Por un lado, unos creían en el origen intencional del fuego a manos de fuerzas de choque oficiales para demonizar al campo; otros planteaban la culpabilidad del campo para perjudicar al Gobierno y derrocarlo; o incluso los más osados y delirantes, hasta plantearon el efecto incendiario del meteorito que cayó en Entre Ríos y desapareció.
También hemos analizado la composición del humo y sus partículas sólidas en suspensión y sus diferencias con la niebla; de la conveniencia o no de quemar pastizales en otoño cuando lo mejor es en invierno; de si debe cortar las rutas el OCCOVI o la Gendarmería o el Concesionario o la Policía Vial, etc, etc. Pero, como ocurre generalmente, tenemos la tendencia de embelezarnos con el árbol mientras el bosque nos va invadiendo de a poco. Así, en tanto estas discusiones bizantinas inundaron las pantallas de tv y las páginas de los diarios, los accidentes seguían sucediéndose unos a otros y lo que es peor aún, ocurrían en los mismos lugares con una sorprendente y escalofriante exactitud. Todo esto teniendo en cuenta que desde CESVI y Crash Test anticipamos las zonas donde se produjeron los siniestros catalogándolas como de máxima peligrosidad en nuestros relevamientos de rutas, pero se hizo caso omiso de esto.

Pero lo que es peor aún es que, dentro de todas estas discusiones, nunca se plantearon los aspectos más importantes a resolver. Por un lado, lo que se debería analizar más a fondo es si el corte de rutas es la mejor alternativa o no para prevenir siniestros en estas condiciones. Está claro que en estos momentos casi límites lo que prima es la acción y la necesidad de ejecución inmediata, por lo cual el solo hecho de haber tomado el toro por las astas y mandar a cortar rutas por intermedio de la Gendarmería de por sí ya es muy
positivo.
Pero sin perjuicio de esto, desde CESVI consideramos que lo mejor es poner un auto guía o auto de seguridad, un sistema ya utilizado con éxito en la Autopista Ezeiza-Cañuelas y que presenta ciertas ventajas sobre el corte de ruta. Así, se puede observar que el bloqueo total de la vía implica que en el punto de corte se genere un caos por aglomeración de vehículos; sin lugares apropiados para albergar por horas a cientos de camiones y automóviles; sin rutas alternativas en condiciones para contener ese flujo vehicular; y, por último cuando se libera el tránsito, se genera una carrera a la muerte donde todos corren para recuperar el tiempo perdido. Solamente
se debería optar por el corte total cuando en casos extremos, el auto guía no resulte suficiente.


Por último, otro punto que parece más que obvio pero que muy poco se tuvo en cuenta, es la concientización a los conductores. Como hemos dicho en reiteradas oportunidades, si cada uno de nosotros condujéramos con absoluto respeto a la ley y al resto de los ciudadanos sería prácticamente imposible involucrarnos en choques por más niebla o humo que haya. Pero para lograr esto es necesario que todos estemos encolumnados detrás de un mismo objetivo
y no es sólo tarea del Estado sino también de los medios de comunicación y de cada uno de los estamentos sociales. Pero para eso falta demasiado, sobre todo en una sociedad comandada por las antinomias, las discusiones estériles, las divisiones. Mientras sigamos discutiendo nimiedades, la niebla, el humo o las vendas que permitimos que nos pongan en los ojos seguirán encegueciéndonos, llevándose la vida de miles de argentinos e
hipotecando nuestro futuro.