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Se acerca el período vacacional y con ello se acortan los tiempos para tomar decisiones. Por esta razón, es necesario reflexionar no sólo en la elección del lugar, si es playa o montaña, sino también sobre qué va a pasar con la seguridad vial durante el verano 2009. Si nos remontamos al año pasado, y en realidad a todos los períodos vacacionales anteriores o incluso los feriados, podemos observar una peligrosa y acuciante realidad vial.
Es que si bien en este último tiempo, el Gobierno Nacional junto con las respectivas autoridades municipales y provinciales, implementaron mayores controles tanto a conductores profesionales como particulares, ya sea la verificación del descanso de los choferes de micros o los controles de alcoholemia, entre otros, todavía queda mucho trabajo por hacer para combatir la inseguridad vial. Y para ello es clave que toda la sociedad se comprometa con el cambio vial. Desde CESVI ARGENTINA siempre hemos insistido que el Gobierno junto al aporte multisectorial pueden buscar las mejores soluciones para ser puestas sobre la mesa. Dicha mesa debe sustentarse con cuatro patas bien firmes: información a la comunidad, educación para todos los niveles y estratos sociales, control del cumplimiento de las normas y la consecuente penalización ante el incumplimiento.
Sin lugar a dudas, para esto es fundamental el compromiso del Estado. A partir de la creación de la Agencia Nacional de Seguridad Vial se podrá llenar ese lugar que históricamente estuvo vacío. Hoy, los responsables de la seguridad vial de nuestro país tienen nombre y apellido, y lo más importante un objetivo concreto de trabajo: reducir en cinco años el 50% de los accidentes de tránsito. Desde CESVI apoyamos este proyecto, pero también entendemos que el cambio no va a ser inmediato, que lleva tiempo y mucho trabajo. Asimismo, vemos fundamental aunar esfuerzos entre todos esto sectores sociales, especialmente en el ámbito privado.
Cada empresa desde su lugar, puede realizar diversas acciones y así trabajar en pos del cambio vial. Si bien el alcance es mucho menor y las acciones son a corto plazo, nuestras experiencias de trabajo con diferentes organizaciones nos sirvieron para demostrar que se pueden desarrollar importantes acciones tanto a nivel interno de las empresas, como también con el resto de la sociedad, incorporando a la educación y la prevención vial dentro de los programas de Responsabilidad Social Empresaria. Así, se pueden vincular con los colegios, clubes de barrios, colonias de verano, y también con el resto de la gente, a través de campañas de prevención en municipios, participación en charlas, conferencias, seminarios y muchas otras iniciativas. Por eso, por ejemplo, en estos ámbitos, el verano 2009 es una oportunidad concreta para llevar la educación vial a los principales puntos turísticos del país. Tanto aquellas organizaciones que ya desarrollan programas como las que todavía no, tienen la oportunidad de hacer su aporte y de seguir incorporando la seguridad vial a la agenda política, social y también la de los medios de comunicación. En especial, estos últimos, formadores de opinión por excelencia y replicadores de un mensaje que llega a un público diverso y masivo.
Por todo esto, es importante fomentar alianzas entre las empresas, los medios de comunicación y las organizaciones civiles y sociales junto con el Estado, quien debe tener un rol protagónico y debe ser el que implemente los programas y acciones concretas. En CESVI venimos trabajando desde hace más de doce años en estos temas, tratando de crear hábitos y actitudes positivas para una mejor convivencia en el tránsito, insertar a la educación vial como parte de la educación ciudadana y bajar la siniestralidad a largo plazo. Y si bien el trabajo desarrollado fue mucho y los logros alcanzados se multiplicaron año tras años, siempre tratamos de convocar nuevos actores ya que consideramos que las acciones que se pueden desarrollar son infinitas y que cualquier esfuerzo por concientizar a la sociedad es sumamente valioso. Estamos a tiempo de lograr un verano con menos accidentes. Es cuestión de ponerse a trabajar, de armar un plan con acciones concretas, que involucre a cada una de las patas de la mesa y que implique el compromiso de todos los sectores.
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