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¡Llegamos! Nos llevó más de diez años. Pero lo hicimos. Llegamos a los 100 números editados de Crash Test. Que, en realidad, comenzó siendo la revista CESVI ARGENTINA. Así. A secas. Y esto, que apenas parece un cambio de nombre, implicó un profundo crecimiento a través de los años.
Parece mentira, pero pasaron más de diez años. Para ser exactos, el primer número de la revista se editó en el cuarto trimestre de 1997. Cuántas cosas han cambiado desde entonces... Si hasta recién ahora, al revisar los primeros números, recaigo en el detalle de que empezamos editando la revista trimestralmente. La primera editorial, escrita por Santiago Gayarre, Presidente de CESVIMAP y Director Gral. de MAPFRE MUTUALIDAD por aquellos años, resaltaba el objetivo: “una publicación técnica con el decidido propósito de difundir a asegurados, aseguradores y reparadores los condicionantes de la reparación de automóviles para informar los resultados de las experiencias del Centro, con convencimiento de que al poner en común esta información desaparecerán las diferencias de criterios técnicos a la hora de valorar y reparar los vehículos de los asegurados”. Efectivamente, Crash Test nació como una revista técnica.
Diez números más tarde, en marzo de 2001, la revista ya tenía el título Crash Test. Cambiaba el nombre, pero no el contenido: hacerles llegar las últimas novedades sobre el análisis de los automóviles y su reparación, los más importantes temas de seguridad vial y la actualidad del mercado asegurados de automóviles. El nuevo nombre tenía como objetivo reforzar el tándem de difusión que se formaba con la puesta en marcha del programa de televisión, con lo que empezábamos a generar un pequeño multimedio especializado que luego se reforzaría con la presencia en la web y el envío de material a través de los newsletters.
Pero no nos conformamos. Fuimos por más y por eso apenas tres números más tarde multiplicábamos nuestra llegada a través de una alianza estratégica con el grupo editorial internacional Motorpress, lo que incluyó la edición mensual de nuestra revista y redundó en la difusión de más información y más llegada al público.
Ya más cercano en el tiempo, en el mes de enero de este 2008, nuestra salida a todos los kioscos del país de manera independiente marcó otro hito en la historia de Crash Test. No está de más decir que fue, tal vez, el desafío más importante que hemos encarado hasta ahora como revista y que las cifras de ventas nos demuestran que tenemos un cuantioso público fiel, que comparte nuestra manera de ver la realidad. Gracias a ustedes por seguir acompañándonos!
A lo largo de estos once años hemos atravesado distintos momentos. De los buenos y de los malos. Porque no todo es color rosa. Sería hipócrita no reconocerlo. Las crisis también nos tocaron de cerca y los vaivenes de la economía nos han empujado a limitar la cantidad de páginas de Crash Test en alguna oportunidad. Pero elegimos aquella alternativa antes de bajar la cortina. Porque hemos asumido el compromiso de educar y de informar a través de la capacidad técnica única que tiene nuestro Centro de Experimentación y Seguridad Vial para construir entre todos otra realidad vial. Y ahora que escribo esto también pienso en lo mucho que hemos hecho para este fin: el programa Creciendo Seguros para educar a los escolares, los cursos de seguridad vial, las más de 5000 reconstrucciones de accidentes de tránsito, los informes que surgen de la estadística que maneja CESVI a través de sus sistemas informáticos o los estudios exclusivos, como el de alcoholemia, que han repercutido incluso en el ámbito legislativo.
No siempre me ha tocado estar al frente de Crash Test. Concretamente, cumplo este rol desde el número 48 de nuestra publicación. Y créame que estoy muy orgulloso de todo lo que hemos hecho hasta aquí. Seguramente nos habremos equivocado y también algunas cosas podríamos haberlas hecho mejor. Pero todo lo que aquí se ha reflejado fue pensando exclusivamente en usted. Y así seguirá siendo.
Estos momentos son irrepetibles. Por eso, levanto simbólicamente una copa y lo invito a que brindemos y festejemos juntos por estos 100 números. Y, aunque suene a frase hecha, nuestro deseo es que sean muchísimos más. Hasta siempre estimado lector. |