Debido a la gran cantidad de choques que involucraron al transporte público de pasajeros, representantes de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) y del Gobierno porteño se reunieron para analizar medidas de prevención y “articular acciones conjuntas tendientes a reducir los siniestros que involucran al transporte público de pasajeros en esa jurisdicción”. Entre las propuestas analizadas, anunciaron que antes de fin de año, los 9.800 colectivos que circulan diariamente por la Ciudad de Buenos Aires deberán contar con un dispositivo de monitoreo (GPS) para lograr un seguimiento del recorrido y la velocidad que desarrollan. Además, habrá inspectores arriba de los colectivos registrando infracciones con GPS manuales.
También se dispuso un intercambio de información entre Nación y Ciudad sobre los 22.000 choferes habilitados, la mayoría de los cuales circulan con registro de la Provincia. Y que el Gobierno porteño informe sobre las multas que se aplican a los choferes y las empresas.
Para el Ing. Gustavo Brambati, Subgerente de Seguridad Vial de CESVI ARGENTINA: “Lo más positivo es el acuerdo político entre el Gobierno de la Nación y Ciudad. Tal como planteamos, es necesario aunar esfuerzos entre todos los sectores para que la seguridad vial empiece a tener más importancia dentro del negocio del transporte público de pasajero. La incorporación de los GPS a las unidades es útil para monitorear los excesos de velocidad y los cambios de recorrido, pero también es necesario hacer un seguimiento sobre el rol del conductor, ya que por lo que se pudo conocer en los choques que ocurrieron recientemente, las causas estuvieron más vinculadas con estilos de manejo agresivos, estrés, falta de descanso, es decir, fallas humanas. Por esta razón, consideramos necesario seguir apostando a la formación de los choferes, al cruce de información entre los distintos distritos, así como también a la implementación de la licencia única”.
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